22 ottobre 2011

Dale una patada al reloj, hoy no vas a ser de nadie, tu rutina puede esperar.


Una vez oí que solo te pueden partir el corazón una vez, lo demás son todo rasguños. "Eras aquella cabecita loca dentro de mi juicio más sereno. Encontrabas la explicación a mis frases mentales. Puede cambiar si quieres, la situación, claro. Le restamos importancia y me regalas la confianza que tanto me falta." Dime, cuanto orgullo te has tragado por verme sonreír, cuantas noches no has dormido pensando en como no llorar y cuanto tiempo desperdiciamos uno al lado de otro sin hablar, solo mirándonos como bobos pensando en que sería para siempre. Trátame de modesta o de egocéntrica cuando me decías "yo, yo y siempre yo", que hasta tú rompes promesas, tú, la única excepción que conocía a tanta norma, ley y regla, que después de todo solo sé sonreír. 



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Ninguna herida escuece más que la absenta, es bueno para el corazón hace que no lo sienta, ya perdí la cuenta la noche pasa lenta en tus curvas de 60-90-60. Y es verdad, nada es lo que parece, soy un vampiro... duermo cuando amanece. Con la cuenta a cero al límite del coma, pienso que me la coma la de ya, el mundo entero. Es cierto, beber no ayuda, mañana lloraré por lo que ahora me la suda, ruda y pura realidad chaval, no se curan las heridas con botellas de 'Balantains'.

Nos libramos del ''me agobias'' hacía el ''¿Dónde coño estás?'' , vendí las cenas románticas por noches de lujuria, el ''sin ti padezco'' por el ''todo es culpa tuya'', los Domingos con tus padres por arcadas y resacas, el cine y las palomitas por el humo y los cubatas, los besos de buenos días por un ''vete de mi casa'' y el ''¿cielo qué te pasa?'' por el ''no me rayes tía...''
¿Quemarse en el infierno? Soy un ángel, no lo permitiría, por cada mediodía que te sentiste vacía, escribiría melodías. Sientemé en tu oido y en el pecho, siente como te protejo cuando hay bestias al acecho, satisfecho de acercarme veo que sientes como yo.