30 agosto 2011

¿Y por qué no? Supongo que ser feliz nunca viene de más.

Creo que soy de esas que opinan que nada viene de más. O sonríes o explotas, es tan sencillo como abrir una puerta y salir sin miedo, quizá el hecho de ser tan sencillo lo convierta en rutinario, por eso hay veces que explotas sin salir y cada mancha, cada recuerdo es una secuela construida con un andamio más que inestable, derruido. Y ya no piensas en el cómo, cuando o por qué, sino el con quién. Y es mentira eso de que es difícil olvidar, porque solo ese quien es recordado cuando aparece un lugar que te abre el corazón y te llena. Es como el refugio de un corazón roto, cada parte tiene un significado único, simbólico, y doloroso. Solo son ego-depresiones que de vez en cuando aparecen y te atacan, solo depende de si vas a querer ahora, por separado, o todas juntas y luego tener un asalto de felicidad. Solo buscábamos algo bueno, y lo bueno nunca dura mucho, solo mirábamos por la ventana con la esperanza de volver a ver gritar desde la calle su nombre, y solo veíamos los canales de la tele que eran sus preferidos, en su sitio del sofá, con su cojín favorito, pero como lo que suele pasar no cambia, seguimos aquí, en mi lado del sofá, con mi canal favorito y sin cojines, como a mí me gusta.

29 agosto 2011

Y todo el brillo y el glamour y la moda y todo el caos y la locura de todos los lugares, al final, se desvanece o puede que permanezca. Una persona, depende única y solamente de otra.

Cuando todo falla, cuando todo acaba, cuando todos dicen adiós y hasta nunca. Cuando él sonríe, ella llora y los demás gritan. Cuando alguien cae, otro se levanta. Solo queda estar ahí solo y exclusivamente por ser una persona, una sola persona diferente al resto, una persona como él de la que quedan mil y una cosas por conocer, de las que faltan millones de detalles por saber y secretos inefables que compartir. Cómete el miedo, el echar de menos y de más, el dolor y las lágrimas y saca cada una de esas sonrisas que la tristeza te tapó un mal día. Olvidaté de todo y de todos, y vive aún después de pensar que habías muerto en vida. Y si dicen que a todos nos espera un mismo final, cambia la historia intermedia, y haz que merezca la pena para ti y para él.

17 agosto 2011

He robado, he mentido, y he matado también el tiempo.

Recuerdo haber dado muchos pasos en falso en poco tiempo y haber dado verdaderos en aún menos. Creo que he llegado a tener una imagen distorsionada de mi misma, esperando ser mejor de lo que era cuando muchas veces la vida me trataba mal y jugaba a quererme. Y en realidad, todo se condiciona por los estados de ánimo, por los asaltos de felicidad y las recaídas que te recuerdan que aunque estés rodeado de millones de personas dentro de ti sabes que estás solo, y que no necesitas a nadie más.

11 agosto 2011

Tengo pendientes mis sueños y sobrevivirán.

Era la persona que siempre estaba en sus trece, pero siempre. Buscaba lo mejor de cada cosa, incluso de lo negativo sacaba siempre algo positivo que me hacía sonreír. Sin preguntarme sabía lo que pensaba, me leía la mente. En un año cambió, creo que como todos, se hizo diferente incluso aún más que al resto del mundo. Ese tiempo fue el orden de mi caos más absoluto, diríamos que... la derecha de mi izquierda. Y sé, que si me quiere es porque le sale del corazón.Y yo sigo pensando que nadie ocupará su lugar, creo que fue... ¿hace cuatro años? No, mucho antes, pero solo en mi cabeza... Luego apareció solo. Con todo lo que había pensando en como sería, como hablaría y pensaría, resultó que para nada era así... Cuando llegó el momento fue mucho mejor, me demostró como sería ser feliz sin depender de alguien, ni si quiera de él. Recuerdo haber oído de su boca las palabras mejores escritas, y las frases con más dobles sentidos que nunca. Lo difícil de todo aquello es que sabía que no sería para siempre, me acuerdo de aquello cada vez que oigo su nombre, "nunca digas nunca, pero nada es para siempre." Ese momento le odié con todas mis fuerzas, quizá el problema fuese que era imposible enfadarse con él, porque cuando me pegaba me reía hasta quedarme sin aire. Me gusta recordar todo aquello como si estuviese pasando ahora mismo, y que me duela la tripa de reírme de como me saludaba por aquel pasillo y pensaba que con todo aquello era suficiente, pero siempre había uno que se giraba y seguía pensado en ello. Ya no le veo, ni me río de él ni con él, cambiaron muchas cosas, cambie yo, pero él sigue estando en mí.

Ninguna herida escuece más que la absenta, es bueno para el corazón hace que no lo sienta, ya perdí la cuenta la noche pasa lenta en tus curvas de 60-90-60. Y es verdad, nada es lo que parece, soy un vampiro... duermo cuando amanece. Con la cuenta a cero al límite del coma, pienso que me la coma la de ya, el mundo entero. Es cierto, beber no ayuda, mañana lloraré por lo que ahora me la suda, ruda y pura realidad chaval, no se curan las heridas con botellas de 'Balantains'.

Nos libramos del ''me agobias'' hacía el ''¿Dónde coño estás?'' , vendí las cenas románticas por noches de lujuria, el ''sin ti padezco'' por el ''todo es culpa tuya'', los Domingos con tus padres por arcadas y resacas, el cine y las palomitas por el humo y los cubatas, los besos de buenos días por un ''vete de mi casa'' y el ''¿cielo qué te pasa?'' por el ''no me rayes tía...''
¿Quemarse en el infierno? Soy un ángel, no lo permitiría, por cada mediodía que te sentiste vacía, escribiría melodías. Sientemé en tu oido y en el pecho, siente como te protejo cuando hay bestias al acecho, satisfecho de acercarme veo que sientes como yo.